Acerca de Café de Domingo
Café de Domingo existe para contar solo lo que ha llegado a probarse de verdad, sin curso de barista de por medio y sin fingir que un domingo con calma sustituye años de oficio detrás de una barra.
El nombre viene de cuándo se escribe casi todo: mañanas sin agenda, con el café goteando mientras se decide qué probar la semana que viene. Aquí no hay redacción ni equipo de cata. Hay una persona que prueba un método, a veces se equivoca, y lo cuenta tal cual salió, bien o mal.
El objetivo no es sonar a experta, sino dejar instrucciones que cualquiera pueda seguir un domingo cualquiera, sin equipo caro y sin vocabulario que haya que buscar en un diccionario.
Quién escribe estas entradas se presenta con más calma en la página de la autora.
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