Café de Domingo

Belén Esquivias

Redacción de Café de Domingo

Sobre mí

Tengo 32 años y vivo en Triana, Sevilla, en un piso con mucha luz por las mañanas y bastante menos después de las diez. Llevo casi una década de diseñadora gráfica freelance para estudios editoriales pequeños, y durante años el desayuno fue café de cápsulas, sin pensarlo mucho, sin ceremonia ninguna.

La afición llegó casi de rebote. A finales de 2022 una amiga me trajo una V60 y un molinillo manual, de esos que hay que darle vueltas con la mano, justo antes de mudarse. Pensé que sería un cacharro más para el armario. Lo probé un domingo sin prisa y el crujido del molinillo al primer giro despertó al gato, que duerme en el alféizar. Esa mañana la cafetera de cápsulas se quedó sin usar por primera vez en años, y desde entonces la V60 no se ha movido de la encimera.

He hecho dos cursos de café en línea: el segundo lo acabé entero, el primero lo dejé a medias porque coincidió con un encargo grande y ya no volví. De ese curso a medias me quedó Nekane, una chica de Bilbao que vive en Madrid y con la que sigo hablando por mensajes. Ella recomienda granos de tostadoras del País Vasco que anoto en mi libreta de notas sueltas, pero no siempre llego a comprarlos.

No he trabajado en cafetería ni tengo formación como barista, y lo digo tal cual en cada entrada, sin dorarlo. Si algo aparece contado aquí como bueno es porque pasó por mi cafetera, no porque alguien me lo contara en el grupo.

Los domingos son el único momento en que de verdad no tengo prisa, y creo que se nota en cómo escribo. También procuro no perder de vista que el café a diario se disfruta mejor si duermes bien y bebes agua de por medio, algo que a veces se me olvida a mí la primera.

Escritos por Belén Esquivias

Divulgación

Este blog mantiene la cocina con enlaces de afiliado. Si terminas pagando un curso o un material a través de alguno, el sitio recibe una pequeña comisión; lo que tú pagas se queda igual. Solo paso por aquí lo que ha llegado físicamente a la encimera del piso.