Café de Domingo

Mi opinión sobre el curso de afición al café para principiantes

2026.06.21
Mi opinión sobre el curso de afición al café para principiantes: V60 y café de especialidad en la rutina de fin de semana

Medio kilo de café etíope, comprado entero de una tacada cerca del Mercado de Triana, fue lo que tardé en admitir que el problema no estaba en el grano. Sabía desde la primera taza que aquel origen no me convencía, un amargor plano, sin ningún brillo, y aun así me la bebí entera, domingo tras domingo, antes de reconocer que hacía falta algo más que una V60 bonita y buena voluntad para sacarle partido al café de especialidad en casa. Ese medio kilo mal aprovechado fue el empujón real que me llevó a mirar un curso de café online con algo más de seriedad que de costumbre.

Aviso rápido antes de seguir: este espacio se sostiene con enlaces de afiliado. Si terminas comprando un curso o algún cacharro a través de ellos, me llevo una pequeña comisión que ayuda a pagar el café de la semana, pero a ti no te cuesta nada de más. Lo que cuento aquí es lo que de verdad ha pasado por mi cocina, con mis manos, que fallan más de lo que me gustaría reconocer.

Quiero ser transparente: algunos enlaces de este artículo son de afiliado. Si decides comprar, recibo una pequeña comisión y a ti te cuesta exactamente lo mismo.

Curso de café online para negocio o para el domingo

Antes de decidirme miré varias opciones y estuve a punto de apuntarme al Curso Barista Training Online, que tiene una estructura formal de seis módulos y pinta muy sólida sobre el papel. Pero está pensado para quien empieza a plantearse un negocio, no para quien solo quiere que el domingo salga bien; el precio se nota alto si tu único uso real es una taza de fin de semana, y no una barra de cafetería. Al final me quedé con el Curso Afición al Café porque el tono está pensado para quien hace café en casa: cubre los métodos que de verdad uso, V60, prensa francesa, Aeropress, y no te piden máquinas de tres mil euros para seguirlo.

Eso sí, no busques sesiones en directo. Las dudas se quedan dentro del grupo del curso. Y si ya tienes una cafetera de espresso en casa, ahí no vas a encontrar gran cosa. Mira, ningún curso resuelve todo, y este tampoco, pero acierta en lo que promete: café de domingo, no barra profesional.

Manos moliendo café de especialidad con molinillo manual antes de preparar la V60 en casa

La molienda no es el único ajuste que enseña el curso

El curso toca cómo cambia el sabor según el punto de molienda, aunque para el porqué exacto prefiero remitir a lo que ya escribí sobre mejorar el sabor del café filtrado con la práctica de cada semana; aquí me quedo con la idea general y sigo. Hay una fase del vertido, el bloom, que el curso apenas explica pero que merece mirarse con calma: la primera vez que le presté atención de verdad, el agua tocó el café molido y los posos se levantaron un instante como un pequeño volcán, con el aroma disparándose por toda la cocina antes de que hubiera vertido ni la mitad. Sobre el agua, en el grupo del primer curso de café que hice a medias sigue una chica de Bilbao, Nekane, que últimamente anda compartiendo sus pruebas con distintas marcas de agua mineral, un tema que el curso menciona de pasada y que da para otra entrada aparte. Tampoco entra demasiado en la diferencia entre un proceso lavado y uno natural, lo justo para que sepas leer una bolsa sin quedarte en blanco delante de la estantería.

Adaptar el café en casa al domingo que tienes

Una lectora de Ciudad de México, Ariadna, me escribió hace poco preguntando si merece la pena pasarse a la V60 cuando ya tienes prensa francesa y moka en casa. La respuesta corta es que depende del domingo que tengas, no del cacharro que compres. Cuando no hay diez minutos de calma para estar pendiente del vertido, la prensa francesa perdona mucho más que una V60, que exige que estés encima del reloj todo el rato; ese es el criterio real, más que cualquier ranking de métodos manuales. El filtro de papel, doblado y todavía caliente, se te pega un poco a los dedos cuando lo vacías en el cubo de la basura, una tontería que ningún curso te cuenta y que se aprende sola a la tercera vez, más o menos.

Tampoco entra el curso en cómo conservar el grano abierto entre uso y uso, ni en cómo mantener limpio un molinillo manual, temas que he tratado aparte y que aquí solo dejo apuntados, pero sí deja claro algo que ningún tutorial suelto de internet te dice con esa calma: que el café se adapta a tu vida, y no al revés.

Taza de café de especialidad recién filtrado junto a una V60 en una mañana de domingo

Los límites del curso, y para quién sí compensa

Si estás empezando y te sientes perdida entre tantos términos y cacharros, el Curso Afición al Café compensa precisamente porque te quita el miedo a equivocarte y te enseña a sacarle partido a lo que ya tienes, sin correr a comprar nada nuevo. Lo que un curso puede darte de verdad no es una receta más, sino un método para nombrar lo que ya estabas notando en la taza sin saber cómo llamarlo, y eso, para mí, valió más que cualquier módulo suelto.

También existe, para quien le pique la curiosidad por el otro lado del mostrador, el origen del grano y cómo se procesa antes de llegar a tu bolsa, el curso de Cosecha y Post Cosecha, aunque para una aficionada como yo es más lectura entretenida que algo que vaya a usar un domingo cualquiera. Si no vas a tener una finca ni te lo planteas, mejor quédate en lo que puedes controlar sobre lo que ya tienes en tu cocina.

Si te apetece empezar con un poco de orden, échale un ojo al Curso Afición al Café. Es el que yo hice y el que me ayudó a dejar de tirar café de especialidad por el fregadero cada domingo. No te vas a convertir en campeona de baristas con esto, pero vas a disfrutar de cada taza, que es lo que de verdad importa un domingo por la mañana.